La Realidad del Vive Latino 2015. Robert Plant, Garbage y Dave Mathews Band #VL15.

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Fecha del Evento: 
De Viernes, 13 Marzo 2015 hasta Domingo, 15 Marzo 2015
Lugar del Evento: 

Hay cosas que simplemente no entiendo y que pasan muy seguido en México. Cuando un buen producto crece y se vuelve importante, comienza a perder calidad ‘porque ya camina solo’. Pasa con los restaurantes (más con las franquicias), también lo vemos en la televisión, la radio y lo mismo le está pasando al Vive Latino, el festival más importante del país, pues dejaron de cuidar los detalles que lo llevaron a ser lo que es.

No entiendo cómo una marca que se volvió tan poderosa -2015 es la edición número dieciséis del festival- puede tener una producción inversamente proporcional a su reconocimiento internacional. Los escenarios son cada vez menos espectaculares y el sonido es para ponerse a llorar; en verdad, muy lamentable. Los organizadores saben que el nombre les basta para llenar el Foro Sol, por eso se ahorraron hasta el último peso en lugar de invertir en mejorar la calidad de los espectáculos. Para el cartel invitaron a tres pesos pesados internacionales, tres consentidos del rock en español, tres bandas clásicas del Vive y después rellenaron con cualquier cosa. Se que hay público para todo, ese punto no lo discuto, pero lo que me parece inaceptable es el audio deficiente en todos los escenarios. También me preocupa mucho que el espectador no es exigente. La gente va a ponerse ‘hasta las manitas’ y la música pasa a un segundo término. Me di cuenta después de Molotov, cuando el Foro Sol se vació, aunque faltaba Dave Matthews Band por subir al escenario. ¿Cómo es posible? Una tristeza.

Fuera del Vive Latino he ido a presentaciones de Molotov y La Lupita, bandas que nos tiene acostumbrados a dar buenos espectáculos, pero en esta ocasión tengo que decir que sus actuaciones dejaron mucho que desear. La Lupita fue lamentable. La gente baila y canta por inercia, porque reconocen las canciones que han escuchado toda su vida, pero realmente no puedo creer que disfruten un concierto tan mediocre. Parecía una banda amateur y no un clásico del rock nacional. Molotov no estuvo así de mal, el problema con ellos fue que las voces no se escuchaban. Se tardaron horas en salir a tocar mientras sus ingenieros trabajaban, pero no sirvió de mucho. Si te alejabas un poco del escenario, el sonido se distorsionaba; era imposible disfrutar plenamente del concierto, a menos que estuvieras ahogado (como muchos comprenderán).

Yo sé que viene la Fórmula 1 a México y que OCESA está poniendo toda la carne en el asador para sacar el evento en tiempo y forma, pero el Vive Latino es una de sus cartas más fuertes, no pueden bajarle así la calidad si quieren competir con la élite de los eventos a nivel mundial. No me imagino estas cosas pasando en Coachella; mucho menos en Glastonbury. Si a la gente en México no le importa su festival, es porque tenemos un gran problema como sociedad, no sabemos exigir; pero en el futuro –no muy lejano- dudo mucho que las importantes bandas internacionales quieran venir para empeñar su prestigio en nuestro país. Lo digo muy en serio.

Recientemente leía una nota elogiando a los británicos que firmaron una petición en Change.org para echar a Kanye West de Glastonbury por considerar que ‘insulta a los fans de la música de todo el mundo’ con su espectáculo. Creo que en ese sentido estamos mucho más lejos que los 8 mil 927.18 kilómetros de distancia –y un océano de por medio- que separan al DF de Londres. Del otro lado del charco la gente sabe lo que quiere y cómo lo quiere. Saben exigir.

En eventos más pequeños como CeremoniaTrópico o Bahidorá, los organizadores han probado que se puede entregar un producto de calidad, con una producción digna y respetar al público que pagó un boleto por entrar al evento.

En 2015 Galatzia fue parte del cartel del festival, y peor, Lifeboxset lo consideró uno de los mejores show de todo el Vive Latino. Pensé que era una broma, pero no. “No será la mejor música, no será rock… no será más que ‘puro pinshi pari’ y ‘tachas y perico’, pero hoy, eso parece lo más cercano y auténtico para el público más joven del Vive Latino”, publican. Sin comentarios, por eso estamos como estamos. Eso sí, los de Lifeboxset tienen un banner de SONY en el portal más grande que la estupidez de la persona que publicó el artículo. Esos contenidos son los que les interesan a las marcas en México.

Otra cosa que me parece incomprensible es que a algunos medios no nos permitieron entrar al escenario principal para sacar fotos, aún acreditados. En el caso de Entératedf.com desconozco la verdadera razón; cuando pregunté argumentaron que fue por falta de espacio. No lo discuto y entiendo que muchos medios (especialmente portales de Internet y blogs), consiguen acreditarse y únicamente van a hacerse patos. No es nuestro caso y a ellos les consta. Tanto que en algunos de mis artículos he sido muy crítico. No es personal, siempre he respetado el trabajo de OCESA y he resaltado cuando las cosas están bien hechas. En verdad quiero que en mi país las cosas se hagan bien… ¡siempre!

Periódicos y medios poderosos como Excélsior y otros de ese nivel, a duras penas publican fotogalerías con cinco o diez fotos en sus portales (todas iguales, por cierto). ¿Tres días de trabajo de sol a sol y sólo suben cinco fotos? ¿No entiendo? Si los fotógrafos se la pasan de un lado a otro tratando de justificar el suelo, o asegurar la acreditación para el próximo evento.

Qué desperdicio de tiempo, dinero y esfuerzo. Recuerdo que el año pasado durante el concierto de Placebo alguien decía: “estos no se pueden fotografiar”. A muchos los que les falta es un poco de creatividad; de ingenio. Con mi camarita de tres pesos –no tenemos el presupuesto ni las lentes que llevan ellos- publiqué fotos que generaron grandes comentarios en redes sociales. La silueta de los músicos de Placebo con el fondo rojo, sin duda, la más aclamada.

Los medios independientes que queremos trabajar y hacer las cosas bien, terminamos pagando los platos rotos. En 2014 en Entératedf.com subí más de 150 fotos del evento. Es una pena que no pudiera realizar el mismo trabajo este año. Los que usualmente nos leen, se van a tener que soplar las mismas fotos de siempre.

Robert Plant & The Sensational Space Shifters, Garbage y Dave Matthews Band

Cuando me enteré que Dave Matthews venía al Vive Latino pegué un saltó hasta el techo de L’Orange (como cariñosamente nombramos Yaya y yo a la oficina naranja de Entératedf.com).

Desde hace mucho había querido ver a Dave en concierto. De hecho, recuerdo que se lo había comentado a la misma Yaya mucho antes de que se anunciara el cartel del Vive Latino: “si ya trajeron a NIN, Placebo y Arcade Fire, estaría buenísimo que invitaran a DMB”.

La sorpresa que no me esperaba era el anuncio de la presentación de Robert Plant en el festival. “Nada más por ver a Robert Plant y Dave Matthews, vale la pena ir al Vive Latino”, pensé.

Viernes 13 de marzo de 2015: Después de un intenso día y de frotarme las manos toda la mañana -y toda la tarde- para escuchar a la leyenda, llegó el momento del concierto. Una guitarra solitaria envolvía con sus notas el ambiente y finalmente ahí estaba, en el centro del escenario, el hombre que marcó una época con Led Zeppelin, una de las bandas más influyentes en la historia del rock mundial.

A sus 66 años -aunque parece mucho mayor- la poderosa imagen de Robet Plant, con su melena rubia, barba y bigote, comenzó a eclipsar el Foro Sol, recinto que parecía quedarse chico ante la inmensidad del personaje.

Sin embargo, cuando empezó a cantar, mi mayor preocupación de todo el día se hizo realidad: el audio no correspondía a la calidad musical que se interpretaba en el escenario. Si bien es cierto que Plant no tiene la voz de antes, también es cierto que la producción dejó mucho que desear. Lo único que podía escuchar claramente era el pandero. Por más que leo reseñas de su presentación elogiando el concierto, no puedo coincidir. “Show inolvidable”, afirma Mónica Maristain de sinembargo.mx.

Mientras la banda tocaba, yo corría desesperado de un lado a otro tratando de encontrar el punto en que se escuchara mejor. Cuando Plant empezó a interpretar los famosos temas de Led Zeppelin yo ya me quería morir del coraje.

¿Inolvidable? Así debió ser, pero no lo fue. Cómo le hace falta a la gente salir del país para comparar la calidad de los espectáculos que se ofrecen en otros lugares del mundo para emitir una verdadera opinión. No puedo decir más al respecto. Me fui a casa con el hígado hinchado del tamaño de una sandía, pensando que si así se iban a escuchar Garbage y Dave Matthews, en verdad no quería regresar el domingo para verlos.

Domingo 15 de marzo de 2015: Luego de un sábado negro, muy difícil, tras el fallecimiento de una persona muy querida, regresé al Vive Latino. Era el día que había esperado por largos meses, pero antes, en el escenario Tecate Titanum, Garbage se preparaba para deleitar a sus fieles fans que durante dos décadas han disfrutado de su música.

Me gusta mucho Garbage; me gusta más su vocalista, la escocesa Shirley Manson, quien a pesar de la edad mantiene la voz y sensualidad de siempre. Vestida de negro, enseñando pierna y descubierta de un hombro, comenzó a cantar I Would Die For You, seguida por una poderosa interpretación de I Think I’m Paranoid.

Contrario a lo que había pasado el viernes, el sonido era mucho mejor de lo que esperaba. Podía identificar cada uno de los instrumentos y la voz de Manson era nítida. Así continuaron los éxitos, un recorrido por su trayectoria discográfica. Cherry Lips y Stupid Girl volvieron a estallar como granadas, detonando los mejores momentos de adrenalina de la tarde.

Un momento especial fue cuando Shirley pidió a la gente cantarle Happy Birthday en español –cosa que no muchos entendieron- al cumpleañero Steve Marker. A pesar de que salió un tanto desorganizado, el músico lo recibió de buena gana, mientras brindaba con un shot de tequila. “Les estaré eternamente agradecida”, decía Manson emocionada.

La presentación de Garbage cerró con When I Grow Up, dejando satisfechos a los fans que se dieron cita para verlos. Ya desde antes Fabiola Torres (Showbox), me había dicho lo mucho que quería verlos. Curiosamente nos encontramos durante en el concierto y tengo que admitir que lo disfruté mucho. Lo que me pareció increíble es que los programaran en un escenario subalterno, mientras en el principal se presentaban Compass, el nuevo proyecto de Toy Selectah e IMS. También creo que el show pudo lucir más entrada la noche. Garbage saltó al escenario poco antes de las seis de la tarde.

La mayor concurrencia del día se dio para el concierto de Molotov: prácticamente llenaron toda la explanada del Foro Sol y las gradas cercanas al escenario. La gente bailó y cantó, al final para eso van al Vive Latino. A mi no me gustó en lo absoluto por las razones que ya les comenté previamente en la nota.  

A pesar de que Molotov tardó mucho en salir al escenario, retrasando el programa original, el staff de Dave Matthews Band trabajó muy rápido para su presentación. Entonces, un fenómeno interesante empezó a ocurrir: la gran mayoría de la gente que se había reunido frente al escenario principal comenzó a abandonar el recinto, mientras un ejército de hombres barbados con lentes de pasta, y chicas muy guapas comenzaron a tomar su lugar para el concierto de Dave Matthews.

Me causa gran hilaridad que haya gente que pudiera pensar que cerrar el Vive Latino era un reto para Dave y su banda, misma que considero está muy por encima del nivel de la gran mayoría de grupos que se han presentado en el mismo escenario a través de los años. La calidad musical y de interpretación es incuestionable. Que la gente en México no los conozca, es otra cosa.

Afortunadamente, como pasó con Garbage, el audio fue mejor de lo que esperaba. Durante la presentación podía identificar cada uno de los instrumentos y la voz de Dave por encima de todo. Don’t Drink The Water abrió la presentación. Parece que le gusta comenzar con esa canción, así lo hizo en el mítico concierto del Central Park en Nueva York. “Yes I will call this home, away, away”, (sí, llamaré esto hogar, lejos, lejos), canta la canción, adueñándose por completo de noche; haciéndola suya.

Letras y composiciones complejas. Largas interpretaciones. Ejecución perfecta. Eso es Dave Matthews Band. Si ya era fan antes de verlos en vivo puedo decir que ahora lo soy más. Al poderoso inicio le siguieron Belly Belly Nice, Minerets y Satellite, una de las pocas canciones que reconoció el público del Vive Latino. Después cantó Save Me, Rooftop y Crush, una de mis favoritas (también del setlist del Central Park).

Durante el concierto sentía que a mi alrededor era el único cantando.

Entonces sonaron So Much To Say y Too Much, temas que también disfruta interpretar en sus conciertos. Anyone Seen The Bridge, You And Me, Jimi Thing, Ants Marching (otra de mis favoritas) y Grey Street completaron el setlist. A mi entender, un buen espectáculo -dentro de lo que permitía el equipo- para dar fin a la edición dieciséis del Vive Latino que se acerca a cumplir la mayoría de edad.

Espero que terminando la remodelación del Autódromo Hermanos Rodríguez y recuperando el billete que invirtieron para la carrera del 1 de noviembre, en marzo de 2016 podamos tener un Festival Iberoamericano de Cultura Musical digno, a la altura de las expectativas que siempre genera. Pero nos toca a nosotros exigir un mejor Vive Latino, por el bien de la música. 

Fotos: OCESA, Vive Latino