Ruta de las Especias: Estambul, Turquía

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Fecha del Evento: 
Viernes, 3 Octubre 2014

En mi trabajo me obligaron a tomar cuatro días de vacaciones, días que no me iban a guardar para 2015, así que aproveché para hacer las maletas y salir de viaje . Entre mis opciones más baratas estaban Aqaba en Jordania, Taba en Egipto y Estambul en Turquía. 

Me decidí por la tercera, ya que tenía muchas ganas de conocer esa ciudad de la que todo mundo dice maravillas.

Fue muy grande mi sorpresa encontrar que el estilo de Estambul es mucho más europeo que árabe, poniendo como punto de comparación Budapest y Praga, en lugar de Nablus o Jerusalem. No fue una mala sorpresa, ya que la mezcla entre el estilo moderno europeo y las mezquitas llamando al rezo, le dan un toque único como ciudad.

Volviendo a lo importante, la comida, les puedo decir que, además de abundante y muy bien hecha, es sumamente barata; al igual que las especias. Incluso el caviar esta a muy buen precio, 250 gramos se puede encontrar a 100 euros, mientras que el azafrán iraní, el más importante de todos, se encuentra desde 200 pesos por gramo. 

No les puedo hablar del Donner Kebab, porque los que vi eran de pollo y porque quería probar cosas que no hubiera en el país de donde iba. De las primeras cosas que comí fue cordero en todas sus posibles presentaciones. Ninguna me decepcionó. La manera en que es cocinado, con típicas especies de Medio Oriente, lo hacen un platillo espectacular. 

Visité el mercado egipcio de especias que se encuentra casi a las afueras de la ciudad; desde que entras se respira ese olor tan característico de la comida árabe. Pasé por todos los puestos hasta toparme con uno donde el que atiende es de Guadalajara, México. En el lugar me trataron súper bien y tenían de todo: especias, delicias turcas, té y café. No pude resistirme a a comprar 150 gramos de téy y 200 gramos de delicias turcas. Mientras me despachaban  y empacaban al alto vacio me preguntaron los lugares que iba a visitar, una platica muy amena, razón por la cual me fui muy contenta del lugar.

Las 'delicias turcas' que más les recomiendo son el dulce de granada con pistaches, dulce de frutos rojos con chocolate y cacahuate, y uno que era de coco con pistache. Las delicias turcas están hechas de una pasta de gel de fruta acompañada de frutos secos y los ingredientes extras que se puedan imaginar. Los tienen que probar, aunque no sean fanáticos de lo dulce, sobretodo si tiene pistaches, que le dan un balance perfecto. Pueden buscarlos en las tiendas de productos de Medio Oriente en el DF, yo los he visto a la venta en algunas de ellas. 

En Turquía, la comida más traicional es la otomana, donde vegetales como la berenjena, el jitomate y la calabaza hacen de su gastronomía algo maravilloso, con platos imposibles de terminar, acompañados solamente de una laffah o pita en lugar de pan. Comidas llenas de arroz, verduras, carne y el toque turco. 

De las cosas más sencillas que más me gustaron fue una laffah que se rellena de queso blanco, (como requesón) y un poco de cilantro picado, un platillo que bien se podría hacer en casa con una tortilla de harina típica de Sonora. Por pura gula, pedí la misma laffah pero con Nutella, aunque les aseguró que después me sentí fatal por haber comido de más.

En el último día de viaje, y por recomendación de la gente del hotel en el que me hospedé, comí en Karina Fish House, restaurante desde donde se puede ver la Mezquita Azul y la costa, una de las mejores recomendaciones que he recibido. Ahí me fui por lo seguro y pedí un salmon que resultó espectacular. El pescado era grande y fresco. La presentación del plato no era la más linda y la preparación era muy sencilla, sólamente estaba asado y con limón, pero no les miento cuando les digo que es uno de los mejores salmones que he probado en mi vida. 

Así me despedí de Turquía y su extraordinaria comida, un lugar que definitivamente tienen que concer algún día.

Fotos: Steph