La Cebolla Morada: Mi Pecado es la Cochinita

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No soy ninguna experta en el tema de comida a base de puerco. Es realidad estoy bastante alejada. No crecí conociendo el puerco así que para mí ha sido toda una sorpresa -muy buena- el conocer la cochinita píbil.

He probado algunas cochinitas, dentro de mi poco conocimiento, pero sí sé cuál me gusta y cuál no.

La cochinita de La Cebolla Morada realmente me sorprendió. Ya había pasado varias veces por el lugar, sin embargo, no había tenido la oportunidad de ir. Ayer nos invitaron a Juan Pablo y mí a probarla.

El lugar aparenta ser muy chico, pero en realidad la gente puede sentarse sin estar apretada. Además está impeccable y tiene los colores de su imagen. Ubicado sobre Av. Nuevo León, en el número 221, a unos pasos de Av. Insurgentes, no lo pueden perder de vista por su excelente ubicación.

La Cebolla Morada son mujeres trabajando, muy amables. Una vez más la dueña está en el lugar al pendiente de todo. Por si fuera poco, ella misma es quién prepara la cochinita todos los días; por ese lado tienen garantizado que lo que se van a comer está hecho el mismo día y con ingredientes frescos.

Como dice su slogan, venden exclusivamente cochinita pibil. Si van con antojo de todo un banquete yucateco, no lo van a encontrar. Es un punto a favor ya que se han enfocado en perfeccionar sus sencillos platillos; la calidad de la carne es espectacular: muy suave y jugosa.

Los precios están muy accesibles y los platos vienen bien servidos. Fíjense en los detalles porque todo está en perfecta sincronía con el diseño del logotipo.

Recomendaciones (y como ahí los platillos se llaman como si estuvieran en una plantilla de lotería):

- El Panucho: viene en una tostada, con frijoles y cochinita, muy bien servido, yo como chile, así que les recomiendo la cebolla “la que pica” y con mucho cuidado un poco (muy poco) de salsa habanera.

- El Taco: lo mejor del taco es que su tortilla no se rompe; viene bien servido, lo probé con la cebolla “que no pica”, riquísimo.