Pan Comido: Un Lugar que te Convertirá en Vegetariano

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Visitamos a Gerardo Álvarez del Castillo en Pan Comido Vegetariano, donde, para mi, la primera gran impresión se la llevó el diseño interior del lugar: todo fue elegido en lugares de segunda mano para no crear más desperdicios. Al ser Pan Comido una opción vegetariana, tenía que ser amigable con el medio ambiente, es por eso que en el restaurante no se permiten el uso de plásticos, unicel y aquellos materiales que dañan el medio ambiente.

Gerardo estudió Literatura y es vegetariano. Vivió un tiempo en Londres -donde le era muy fácil encontrar mucha variedad de comida vegetariana- por lo que al volver, tenía la necesidad de hacer un lugar para vegetarianos. En su momento, le propuso a un amigo la idea -ahora chef y socio del restaurante- y en tan sólo dos años ya cuenta con dos sucursales gracias a la aceptación de la gente.

Todavía hay muchas personas que vienen, escuchan vegetariano y se van sin intentar probar.

No saben de lo que se pierden. 

Parte del éxito es que han podido enseñarle a la gente que un menú vegetariano puede ser sano y al mismo tiempo muy rico. La variedad de la carta es para todos los gustos y cuenta con muchas banderas como pasta italiana, enmoladas mexicanas, falafel de medio oriente, hamburguesas y hot dogs.

Entre los socios -incluyendo al chef- realizan las propuestas de menú; experimentan y finalmente deciden qué deberá permanecer en la carta.

Al mismo tiempo han buscado proveedores locales -para apoyar al comercio justo- por ejemplo: la cátsup que utilizan es orgánica y artesanal (en palabras de Gerardo) "de un productor hippie de Cuernavaca que cultiva sus propios tomates". Así, han reducido al máximo el uso de marcas comerciales.

Lo que más me gusta, es que el 80% de nuestros clientes son carnívoros, y vienen acá porque es la opción sana, rica sin que sea aburrida.

Pan Comido busca ser lo más sano posible; no van a poder tomar refrescos, a cambio, encontrarán agua del día -que suele ser muy buena- y para aquellos que no consumen azúcar hay un té del día.

Como comentaba al inicio, parte del encanto es el lugar mismo: los arquitectos y diseñadores usaron muchísimos elementos de madera, regresando a lo orgánico. Al mismo tiempo el detalle de los vasos llama la atención ya que son frascos de comida que han sido reutilizados (mermeladas, mayonesas, aceitunas, etc).

Me gustaría que la gente se lleve de Pan Comido, consciencia, la comida vegetariana no es aburrida y puedes ser creativo para reutilizar.

El servicio a domicilio también es ecológico, la bicicleta es el medio de transporte. El menú tiene precios muy accesibles, para que el comer sano sea para todos. Dentro de la carta ofrecen un paquete completo que viene con sopa, ensalada, el platillo de su preferencia y agua o té del día.

No se van a arrepentir de visitar Pan Comido, aunque sean pro carne.