Asador Narvarte, Ricos Tacos y Hamburguesas de Arrachera

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Visité a Jorge Álvarez y a Claudia Aguilar en Asador Narvarte, un lugar en el que aprovechan los fines de semana para vender tacos y haburguesas de arrachera, además de unos ricos choripanes y quesadillas de chistorra. No es una parrilla argentina, ni pretende serlo. Simplemente es una opción sencilla para aquel que tiene antojo de comer una buena carne acompañada por una cerveza a muy buen precio.

JP. Jorge, Caludia, gracias por invitarme. Platíquenme, ¿cómo fue que empezaron con el asador?

J: “La idea era tener un punto de encuentro en el que no hay etiquetas ni pretenciones de ningún tipo, accesible para todos los bolsillos. También buscábamos darle un poco de vida y movimiento a la colonia Narvarte.

El asador comparte las instalaciones de una pequeña cafetería de la que también son dueños, pero básicamente se montan sobre la banqueta dándole un toque muy urbano.

J: “La cafetería ya tiene un año y fue un proyecto que pusimos con un socio (Federico). Antes era un taller de bicicletas de que éramos clientes. Un día vimos que recogieron y se nos ocurrió poner la cafetería. Empezamos con algo muy pequeño hasta que crecimos. En la cafetería ofrecemos productos orgánicos, toda la gama de tés  y cafés incluyendo capuchino, expresso, chai, etc.”.

C: “Además quisimos darle el enfoque terapéutico a la cafetería”.

JP. ¿Terapéutico? ¿Cómo es eso?

C: “Sí. Aquí impartimos talleres vivenciales, pláticas, clubes de lectura y tarot terapéutico. Todas estas actividades encapsulaban muy padre el proyecto. Pero nos dimos cuenta que hacía falta algo para los fines de semana y ahora que empieza la primavera y se acerca el verano y hace más calor, pensamos en la idea de tener las cervezas frías y el asado”.

“A pesar de que Federico tiene más afinidad hacia el asado Argentino, nosotros tenemos más acercamiento hacia lo mexicano, por lo que decidimos hacer algo que tuviera un poco de ambos. El menú es muy sencillo, en el asador sólo tenemos los tacos de arrachera, la hamburguesa de arrachera, el choripán y los fundidos de chistorra”.

JP. ¿A qué hora empieza el asador?

J: “A la una de la tarde y terminamos a las seis de la tarde. La idea es que sea horario familiar, principalmente para la comida. Es el horario ideal para aprovechar el solecito y disfrutar de una buena carne acompañada con una cervecita”.

“La cafetería está abierta todos los días. Abrimos a las 7:30 de la mañana y cerramos a las once treinta de la noche. Tenemos desayunos completos con omelettes con espinaca, queso, e incluyen jugo y fruta además de un café americano. Incluso a veces cerramos más tarde si alguno de los talleres se llega a prolongar”.

JP. A pesar de que tenían la cafetería, ¿cómo fue que les permitieron poner el asador en la calle?

C: “Nosotros ya contábamos con el permiso para utilizar esa parte de la banqueta en la que originalmente tenemos una banca. Lo que hicimos fue mover la banca y aprovechar el espacio para poner el asador”.

Lo que me gustó del asador sobre la banqueta es que le da un toque muy urbano que puede llegar a ser atractivo para los comensales. Incluso para la gente que va caminando en la calle que es atrapada por el olor que proviene de la parrilla.

J: “Es totalmente comida urbana, una tendencia que vivimos actualmente. Puedes ir caminando o en tu bicicleta, detenerte, comerte un taquito de arrachera y, vámonos, seguir tu camino. Pero tiene otro giro, no es como comer tacos de carnitas, que son demasiado express e impersonales. Aquí tenemos lugar para que la gente se siente y además pueda disfrutar de un poco de música, ya sea jazz, lounge, rock, de manera tranquila”.

C: “También a mucha gente le gusta pararse junto a la parrilla para preguntar sobre los productos y ahí mismo están viendo como se preparan”.

JP. ¿De dónde son los productos?

J: “Son mexicanos. La carne es de un proveedor de Sinaloa. Procuramos tener todo orgánico, por ejemplo, la lechuga es hidropónica y procuramos que esté muy fresca”.

C: “El chorizo lo prepara un vecino que vive a unas cuadras. La receta es argentina, pero finalmente, el producto es mexicano”.

J: “La ventaja de ser un negocio pequeño es que podemos ir nosotros mismos a escoger los productos, incluso la carne. Como es comida muy tradicional, buscamos tener la mejor calidad. No trabajamos cortes gourmet por la cuestión económica. El hacer un asador de alta gama puede limitar nuestro público y lo que queremos es que la gente se acerque y coma bien”.

“Además queremos que la gente se sienta en casa y bien atendida. De entrada los recibimos con una quesadilla de queso Gouda para que empiecen a abrir apetito y entonces pegarle a una buena arrachera ya sea en tacos o en un hamburguesa con sus respectivas guarniciones. Alguanas las servimos con frijoles charros y otras con papas a la francesa”.

C: “Eso es lo que queremos, que se acerquen las familias. Ya nos ha pasado que pasan los abuelos con los nietos y se les antoja una hamburguesa. Es un lugar totalmente familiar, tranquilo en el que pueden sentarse a disfrutar y comer bien”.

JP. ¿Cómo ha sido la respuesta de la gente? Porque originalmente estaban acostumbrados a que eran un cafetería y ahora los ven vendiendo carnes.

J: “La respuesta ha sido muy buena. Cuando iniciamos estábamos en la incertidumbre, pero le apostamos al asador y no ha ido bien. Por lo pronto es un consumo muy local, pero le apostamos a que en algún momento también la gente decida trasladarse. Sería muy bueno que en el futuro la gente también se empiece a acercar a la Narvarte para comer, como pasa en la Condesa o en la Roma”.

JP. Están empezando y ahora aprovechan que tienen la cafetería, pero, ¿han pensado en tener un lugar especialmente para el asador?

C: “Sí. De hecho queremos tener distintos tipos de cerverza, incluyendo artesanal y marcas importadas”.

J: “Pero nuestra intención es seguir siendo urbano. No queremos que un día nos etiqueten que somos un restaurante caro o una parrilla argentina. Si queremos escuchar las propuestas de nuestros mismos clientes y amigos, pero básicamente es apegarnos al concepto original”.

Después de la plática tuve la oportunidad de probar los platillos y les puedo decir que la calidad es excelente. La arrachera natural estaba en su punto –claro que a cada uno le gusta un término distinto- pero el sabor y la textura de la carne son excelente. El chorizo argentino con el que preparan el choripán también es de muy buena calidad. Además, el pan de las hamburguesas y del choripán lo mandan a hacer especialmente para Asador Narvarte.

A pesar de que Jorge es ingeniero en sistemas y Claudia es psicóloga y maestra de inglés en una escuela, son personas que disfrutan del buen comer. Los precios son muy accesibles y las porciones generosas: los tacos de arrachera (tres) cuestan $55 pesos con sus frijoles charros; la hamburguesa de muy buen tamaño $60 pesos acompañada de papas fritas; los fundidos de chistorra en tortilla de harina  (dos) $45 pesos; las cervezas cuestan $25. Así que por menos de $100 pesos pueden comer bien y rico. Con $150 pesos le prometo que salen más que satisfechos.

Aunque llevan muy poco tiempo con el negocio, ya les han tocado muy buenas anécdotas que contar.

C: “El otro día nos cayó una fuerte granizada, como estamos en la calle tuvimos que correr para mover todo”.

J: “Lo más simpático es que ese día vendimos muy bien. Cuando terminó la granizada llegó mucha gente a comer”.

Para ellos tener la parrilla también es una salida de sus trabajos cotidianos. Se ve que los disfrutan y se nota en los platillos que preparan. Además, la ventaja es que si después se les antoja algo dulce o un cafecito, tienen la opción de pedirlos en la cafetería que ofrece una gran variedad de productos.

Le agradezco mucho a Jorge y a Claudia por la invitación. Si viven cerca de la colonia y se les antoja una buena carne, les recomiendo que vayan a Doctor Vertiz 614 para comer rico y refrescarse con unas buenas cervezas frías. Ellos atienden personalmente el negocio, por lo que la calidad está garantizada