La Música Silenciada, el Documental de Andrea Oliva

Archivado en: 

En el escenario todo está listo: los amplificadores están prendidos, la guitarra eléctrica afinada, la batería colocada, el bajo y el teclado conectados, nada más faltan los tacones y las faldas… ¿los tacones y las faldas? ¿Qué no el rock es cosa de hombres nada más? A este estigma tuvieron que enfrentarse las mujeres pioneras del rock en México. Así lo muestra el cortometraje documental La música silenciada de Andrea Oliva.

Regina Martínez, hija de la “inquietante reina del rock and roll”: Gloria Ríos, y Yolanda Espinosa, baterista del grupo Mary Jets, sirven como hilo conductor de un documental que escarba en la participación protagónica que tuvieron las mujeres en el rock hecho en casa desde sus inicios a mediados de la década de los cincuenta, pero que a causa del machismo de la historia oficial han sido condenadas al anonimato del público.

El testimonio de Tere Estrada, autora de “Sirenas al ataque”, no podía faltar en este documental, ella ofrece la visión académica de un pedazo de historia que cuando se cuenta se limita a mencionar a Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo y Los Rebeldes del Rock. Incluso, al comienzo de La música silenciada podemos ver a Rafael Acosta, baterista de Los Locos del Ritmo, sentado en el jardín de la Fonoteca Nacional recordando que la participación femenina en el movimiento rocanrolero fue “nula”.

Pero, ¿fue “nula” porque no había músicas tocando rock o porque los empresarios disqueros –hombres- les ponían el pie? Yolanda Espinosa cuenta cómo las Mary Jets, la primera banda integrada solo por mujeres, tuvieron que enfrentarse a la misoginia de Columbia cuando les avisaron que no sacarían un LP de ellas por la “sencilla” razón de que nadie creería que quienes tocaban eran mujeres. No importaba que, por ejemplo, Yolanda Espinosa fuera egresada del Conservatorio. Aquel comentario encierra un criterio que lamentablemente todavía sobrevive hasta nuestros días, ese en el que a algunos les cuesta creer que una mujer pueda tocar bien un instrumento.

La música silenciada es un documental que bien podría extenderse hasta llegar a ser un largometraje. El periodo que aborda es corto, apenas el primer lustro de rock en México (1956-1960/61), sin embargo, es un trabajo que aún conserva el apellido estudiantil, pues Andrea Oliva lo realizó como alumna del CUEC. Sería interesante escuchar otros testimonios que permitan avanzar tanto en cronología como en géneros en las diferentes músicas silenciadas del rock en México. A la documentación de rock de casa le hacen falta más de estas visiones alejadas del oficialismo del rock mexicano, las cuales, además de innovadoras, están cuidadas en su realización.

La música silenciada es parte de la sección Aciertos. Encuentro Internacional de Escuelas de Cine del Festival Internacional de Cine de la UNAM.