A Rusia, Esta Vez Sin Horor, ¡Por Favor!

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Comenzamos de nuevo, con prácticamente los mismos personajes de la última historia, cuya puesta en escena nos dejó con escalofríos, viviendo en carne propia una historia de terror al máximo grado posible y cuyo guión era -hasta ese entonces para nuestra generación- algo que sólo podría ocurrir si Hitchcock o Polanski lo hubieran ideado, aunque los más grandes nos platican que ya pasaba en los años setenta e inicios de los ochenta.

La batalla de Centroamérica y el Caribe por ir a la Copa del Mundo de Rusia 2018 ha dado inicio en su etapa previa al hexagonal final. 

El pasado viernes 13 noviembre, tan cabalístico, marcó el inicio de esta nueva aventura. Ahí estuve con aquellos que somos leales a la Selección Nacional, lealtad que no pasa por el ir y aplaudir a lo tarugo, pasa por apoyar, exigir y gritar los goles, entendiendo el nivel del partido en cuestión. Sí, volví a la casa de la Selección para vivir esto que tanto me apasiona, dejando en el pasado lo que ocurrió la pasada eliminatoria.

Con amigos y una cerveza en mano en lo que bautizamos el ‘1 de 12’ -adelante la explicación- esperamos pacientes; finalmente llegó la patada inicial y minutos después el gran gol de Andrés Guardado.
 

El partido para el Trí fue un mero trámite. El Salvador, una débil y juvenil selección que no exigió en ningún momento a Méxcio. Lo más relevante de la noche en la tribuna fue molestar a "Vargas", producto del pobre espectáculo que a veces vemos en los partidos de la Selección, por eso es importante encontrar otras opciones para pasarla bien.

Pero el gol de Vela valió la espera, ese que nos despreció para Brasil, cerrando la noche del viernes 13 con una linda definición. 

Hoy, una prueba que se esperaba aparentemente más dura contra un rival con quién tenemos cuentas pendientes, resultó en una victoria, simple y sin brillo. México derrotó a Honduras en San Pedro Sula, un triunfo que alivia un poco aquella derrota 1-2 en el Estadio Azteca, misma que no olvidamos tan fácilmente.

De visita se dio el primer paso para esa revancha, misma que esperamos se complete en septiembre en el Estadio Azteca y de paso, eliminar al cuadro hondureño que aún festeja el ‘Aztecazo’. La revancha sabría aún más si Honduras tuviera esos jugadores que llegaron a provocarnos varios dolores de cabeza como Carlos Pavón y Carlo Costly, pero también han quedado en el pasado.

Pero quitando el sentimiento de revancha deportiva, tampoco es para que estas dos exhibiciones de México sean para poner en marco dorado. Se cumplió y punto, nada más. Algo que Osorio y los seleccionados deberán tener claro es que hoy apenas es un paso de lo que esperamos sea una eliminatoria normal, tranquila y sin horror de por medio. 

Nunca más debemos sufrir para calificar a un Mundial, no mientras se juege en Concacaf. Incluso pienso que Juan Carlos Osorio tal vez no llegue a Rusia, pero sí será el que nos "califique". Mientras los líderes del equipo estén con él, este proceso caminará de forma positiva. Pero es tiempo también de que esta generación se de cuenta que lo hecho en otras eliminatorias se ha logrado con categoría, capacidad y muchos pantalones. 

Así como se dieron estos resultado, espero se puedan resolver los siguientes partidos. México tiene que hacer pesar el Azteca. Que los aficionados de ocasión entiendan su rol y apoyen cuando y como se debe. 

Por lo pronto, espero ansioso junto a mis compañeros de tribuna el ‘2 de 12’, que será contra Canadá en marzo de 2016, y extender esa presencia siguiendo al Tri hasta los octavos de final en Rusia, lo cual significaría estar en nuestro ‘12 de 12’, y porqué no, alcanzar ese quinto partido que representaría el ansiado 13 de 13, cerrando con los números cabalisticos.

Pero primero, seamos claros, a Rusia, por favor, sin horror de por medio.