Abierto Mexicano de Tenis 2016: El Torneo de la Sangre Nueva

Archivado en: 
Fecha del Evento: 
Domingo, 28 Febrero 2016

La edición XXIII del Abierto Mexicano de Tenis tuvo como campeón al austriaco Dominic Thiem que se impuso al australiano Bernard Tomic por parciales de 7-6 4-6 6-3 para conquistar su quinto título (primero en cemento). Esta fue la final más joven del torneo desde 2005 cuando Rafael Nadal venció a su compatriota Albert Montañés en parciales consecutivos. Thiem se convirtió en el tercer austriaco en conquistar Acapulco igualando lo logrado por el tetracampeón Thomas Muster (93, 94, 95, 96), y el doblista Oliver Marach (2010 c. Lukasz Kubot). El joven de 22 años conquistó su primer ATP 500 y se va de tierra azteca con la confianza a tope para encarar el Paribas BNP Open, el arranque de los torneos Masters 1000 en Indian Wells.

En la rama femenil, Sloane Stephens venció a la campeona de la edición 2014, Dominika Cibulkova, por parciales de 6-4 4-6 7-6, en la que podría considerarse una de las mejores finales femeniles en la historia del abierto mexicano; un espectáculo de poco más de tres horas de tenis muy físico y mental.

La eslovaca tuvo de su lado al público, pero la norteamericana salió sin miedo y con un control mental destacado que le permitió conquistar su segundo título del año, luego de ganar Auckland en la gira previa al abierto australiano. Stephens es una joven que, desde mi punto de vista, le afectó la temprana comparación con Serena y Venus Wiliams pero que ha aprendido a base de duras caídas a disfrutar su presente y dejar la historia del tenis femenil de los Estados Unidos de lado.

Sería perder el tiempo si me detengo a escribir sobre los tenistas mexicanos. Tristemente no va a pasar nada dentro del corto plazo, eso ha quedado demostrado una vez más en esta edición: ninguno avanzó a la segunda ronda; lo único rescatable fue la actuación de Santiago González que junto con su compañero Mariusz Fyrstenberg, cayeron contra los preclasificados Huey/Myrni (4) en la ronda de cuartos de final. El resto de los tenistas latinoamericanos se fueron en segunda ronda. Mónica Puig de Puerto Rico no pudo contra la mentalidad de la belga Yanina Wickmayer. La colombiana Mariana Duque Marino, campeona de los panamericanos, cayó ante Naomi Osaka de Japón, y el dominicano Víctor Estrella no pudo contra la promesa de los Estados Unidos Taylor Fritz que lo venció en parciales consecutivos.

2016 fue una edición con menos púbico que en ediciones anteriores. El comité organizador informó que rompieron récord de asistencia, pero no se vio reflejado en las tribunas. Los comerciantes de comida y bebidas afirmaron que hacía mucho tiempo que el abierto no estaba tan vacío. Más que por el tema de los jugadores sembrados que cayeron rápidamente -y el retiro de Vika Azarenka- me parece que los motivos fueron el reciente incremento del dólar y lo costoso que es asistir al mejor torneo de América Latina, con precios superiores al Masters 1000 de Miami, según me comentaron algunos asistentes inconformes con las tarifas.

Respecto al tema deportivo, no puede estar más contento el comité organizador, porque ambas finales fueron dignas de este ATP 500 y WTA International con una nueva camada de juegadores. El tenis se está haciendo viejo y va siendo hora de mirar a las nuevas promesas.